LA FAMILIA Y EL DIALOGO

El proceso educativo en la mayoría de los países latinoamericanos pasa por una profunda crisis, la cual deviene en gran medida de la enseñanza y el aprendizaje adquirido en el seno familiar. Siendo esta el génesis de la sociedad, la familia, debe posicionarse como una fortaleza y semillero de los valores que forjaran a cada uno de sus miembros.

El intercambio de principios y virtudes se genera partiendo de un dialogo cotidiano y espontaneo entre los componentes del núcleo familiar.

El diálogo es fundamental a la hora de estrechar lazos y mantener una relación de confianza y cariño con los hijos. Les hace sentirse seguros y valorados, y es el vehículo esencial para la comunicación y la transmisión de valores. Sin embargo, a menudo la falta de tiempo, el cansancio o las preocupaciones cotidianas hacen que no aprovechemos las oportunidades que nos brindan para conocer mejor a los niños y compartir sus miedos y experiencias. A continuación te compartimos diez claves para lograr una comunicación fluida con tus herederos.

DIEZ CLAVES PARA COMUNICARTE CON TUS HIJOS

 

  1. Encuentra el momento y el lugar. A menudo preguntamos a nuestros hijos qué tal les ha ido en el colegio nada más entrar por la puerta, o distraídos mientras hacemos otras cosas. Puede dar la impresión de que no nos interesa demasiado la respuesta. Es mejor elegir otro momento para dedicarles el tiempo adecuado. Por ejemplo, durante la comida.
  2. Muestra interés y atención por lo que dicen tus hijos. A veces la mejor manera de fomentar el diálogo no es hablar, sino saber escuchar. Al sentirse valorados y comprendidos, los niños ganan autoestima y seguridad en sí mismos. Este aumento de confianza hace que tengan más ganas de compartir sus ideas y experiencias diarias.
  3. Ten paciencia y sé tolerante. A veces el diálogo no resulta fácil. Sobre todo durante la adolescencia, cuando tus hijos experimentan una serie de cambios físicos, psicológicos y conductuales que les hacen sentirse inseguros. Muestra respeto por sus gustos, y sus problemas, e intenta entenderlos.
  4. Resuelve los conflictos pacíficamente. No caigas en la tentación de alzar la voz o cerrar la puerta al diálogo. Si lo haces te será más difícil restablecer la comunicación.
  5. Crea un ambiente positivo, de confianza y tranquilidad. De este modo resultará más sencillo que tus hijos se abran y te expliquen sus experiencias y preocupaciones cotidianas.
  6. Aprovecha los momentos en los que están juntos para conversar. La hora de la comida o la cena, o las actividades y salidas en familia, son perfectos para conversar e interesarte por su día y estrechar los vínculos, valorando sus intereses.
  7. Hazles partícipes de las decisiones que se toman en casa. De este modo les harás ver que tienes en cuenta su opinión. Puedes consultarles en cuestiones tan sencillas como de qué color pintar una pared, dónde ir de vacaciones o qué menú elegir para el fin de semana.
  8. Identifica aquellos temas que les interesan, como sus aficiones, los amigos, la música que escuchan, las series que prefieren, el futuro etc.
  9. No tengas tabús.  Habla abiertamente con tus hijos de temas que pueden ser embarazosos como el sexo, las drogas, la violencia… De esta manera podrás trasmitirles los valores adecuados y asegurarte de que están bien informados.
  10. Pregúntales su opinión sobre temas de actualidad. Puedes generar debate a partir de películas seleccionadas, noticias de actualidad o videos de YouTube u otros canales.

 

 

En la medida que los padres retomen el papel protagónico de educadores en la familia, el desarrollo social y los comportamientos y actitudes se verán valorados, lo cual permitirá sustancialmente un crecimiento personal y consecuentemente en la sociedad.